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Con mascarilla frente al diablo en el último ritual de peregrinación a La Meca


Riad.- Los pocos fieles que este año han podido realizar la gran peregrinación a La Meca o «hach» completaron hoy los rituales con el lanzamiento de piedras contra unas columnas que simbolizan el diablo, portando mascarillas y manteniendo la distancia debido a la pandemia del coronavirus.

Alrededor de un millar de musulmanes han acudido en esta ocasión a La Meca, frente a los más de dos millones el año pasado, y desde el miércoles han hecho los rituales de la peregrinación, que culmina hoy con la fiesta del Aíd al Adha o del Sacrificio.

Después de pasar la noche en la zona de Muzdalifa, al alba han recogido guijarros para arrojarlos contra unas grandes columnas que representan las tentaciones del diablo.

Los fieles han procedido en filas ordenadas, portando la mascarilla obligatoria y guiados por las señales en el suelo para marcar la distancia entre cada uno de ellos, y han lanzado las pequeñas piedras que luego serán recogidas y deshechadas por los empleados del hach para que nadie entre en contacto con ellas.

En los pasados años, el ritual del lanzamiento de los guijarros solía ser caótico y una muchedumbre se agolpaba frente a las columnas del diablo en la zona de Mina.

Posteriormente, los peregrinos han rezado la oración del Aíd al Adha, la más importante de esta fiesta, que da comienzo hoy con el sacrificio de corderos y reces, para recordar como Abraham ofreció la vida de su primogénito a Dios.

Además de sacrificar un animal y comer su carne, este viernes los peregrinos dan otras siete vueltas alrededor de la «Kaaba» a modo de despedida para poner fin al hach.

La Kaaba es un edificio cúbico en el que está custodiada una piedra negra que los musulmanes consideran un pedazo del paraíso y está ubicado en el patio de la Gran Mezquita de La Meca, donde dieron comienzo a la peregrinación con otras siete vueltas.

Debido a las restricciones por la COVID-19, los musulmanes que han realizado el hach este año son residentes en Arabia Saudí, el 30 % de ellos nacionales del país y el restante 70 % de otras nacionalidades.

 

EFE