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Grecia refuerza la frontera con Turquía ante una posible nueva llegada de migrantes


Atenas.- Grecia ha decidido fortalecer el dispositivo de seguridad en su frontera terrestre con Turquía, anticipándose a una posible nueva ola de llegadas de migrantes y refugiados provenientes de ese país, con el envío de cientos de agentes de Policía y la construcción de una nueva valla, de 26 kilómetros de longitud.

Según fuentes gubernamentales, alrededor de 400 agentes de policía serán trasladados esta semana desde varias zonas del norte de Grecia a la frontera grecoturca.

Estos se suman a los 400 guardias fronterizos que fueron contratados en febrero pero no pudieron comenzar su labor debido al estallido de la pandemia del coronavirus y al centenar de guardias de Frontex, desplazados en marzo para reforzar las fronteras griegas ante la escalada de tensión con Turquía, y con el que el Gobierno espera contar al menos hasta julio.

La inminente construcción de la nueva sección de valla se realizará en una parte de la frontera grecoturca que no está delimitada por el río Evros, la frontera natural que separa las naciones vecinas.

El ministro de Protección Ciudadana griego, Mijalis Jrisojoidis, visitó hoy la frontera para hablar con las autoridades y supervisar la situación. Mientras, en Atenas se reunieron los ministros de Defensa y Exteriores.

El ministro de Exteriores turco afirmó el martes que «migrantes están esperando para trasladarse a Europa tan pronto como la pandemia se acabe», a lo que añadió que no hacía este comentario «como una amenaza».

Estas palabras son otro de los motivos por los que el Gobierno heleno teme que tras el fin del confinamiento Turquía pueda abrir nuevamente su frontera y esto resulte en otra ola de solicitantes de asilo y migrantes que esperen poder llegar a la Unión Europea, como ya ocurrió en los primeros días de marzo.

Entonces, durante más de diez tensos días, decenas de miles de personas intentaron cruzar la frontera con Grecia, y fueron repelidas por las fuerzas armadas y la Policía helena.

La decisión de Turquía desató una escalada verbal entre los líderes de ambos países y el enfrentamiento entre sus fuerzas fronterizas, que pilló en medio a miles de personas atrapadas en tierra de nadie.

Diversas organizaciones humanitarias acusaron a las fuerzas del orden griegas de haber maltratado a miles de personas que detuvieron y expulsaron en caliente del país e, incluso, de haber asesinado a dos personas.

El Gobierno griego ha rechazado cada una de estas acusaciones, que ha tildado de «propaganda turca» o «noticias falsas», dependiendo de su origen.

 

EFE